Ya sé que la Navidad ha pasado y que en enero debería empezar con recetas más saludables, pero bueno, ya me conocéis y me gusta ir un poco a contracorriente. Así que, como lo prometido es deuda, os traigo la versión de mi Roscón de Reyes apto para los intolerantes a la lactosa. Si queréis la receta original la podéis encontrar AQUÍ.
Desde mi opinión, no queda evidentemente como el tradicional, ya que pierde un poco de esponjosidad y queda un poco más duro, pero por lo menos da la opción de poder comerlo a los intolerantes y eso ya es un punto importante.
Si os apetece probarlo podéis hacerlo perfectamente aunque ya no sea época ya que este lo hice sin fruta escarchada y queda rico para rellenar con crema de chocolate o para mojarlo en la leche. Que mas da que no sea Navidad para comer Roscón... ¿no os parece?
Vamos al lío...


